Despejando humo sobre el asunto Volkswagen

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Hola a todos, hace unos días apareció una noticia que rápidamente dio vuelta por todos lados: la automotriz Volkswagen había falseado los datos sobre las emisiones de algunos vehículos que se vendían en USA, concretamente los que tienen incorporada la tecnología “Clean Diesel”.

Vamos a usar el artículo para explicar algunos conceptos y reflexionar sobre algunas cuestiones.

“LA EMBARRAMOS”, DIJO UNO DE LOS DIRECTORES DE VOLKSWAGEN EN MEDIO DEL ESCÁNDALO.

Mas bien diría que “embarrar” es una palabra poco acertada para describir el problema que armaron. Sólo hay que ver la baja de la cotización de las acciones de la compañía (el martes en Fráncfort, cerraron con una caída de casi 17%, es decir unos 20.000 millones de Euros en 3 horas) para ver hasta donde les llegó el barro. 

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La automotriz admitió que falsearon datos sobre gases contaminantes; pérdidas millonarias para la empresa e investigaciones penales.

WASHINGTON. – En medio del escándalo que sacude al gigante alemán Volkswagen por falsear datos sobre gases contaminantes, el director ejecutivo de la automotriz en los Estados Unidos, Michael Horn, admitió que la empresa fue “deshonesta”

Deshonesta? Siempre sorprende como utilizan palabras muy “políticamente apropiadas” para bajar el tono del asunto.

“Nuestra compañía fue deshonesta con la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EEUU) y el comité de Recursos del Aire de California, con todos ustedes. La embarramos totalmente”, dijo en un evento en Nueva York a última hora de ayer.

Volkswagen, líder mundial en ventas, reveló que 11 millones de vehículos diésel están equipados con dispositivos que pueden trampear las pruebas de emisiones contaminantes.

La empresa anunció la suspensión de la comercialización en Estados Unidos de sus diésel de cuatro cilindros de las marcas VW y Audi, que representaban el 23% de sus ventas en ese mercado.

El escándalo se hizo público el viernes cuando los reguladores estadounidenses ordenaron a la compañía corregir el defecto y anunciaron una investigación.

El Departamento de Justicia estadounidense lanzó una pesquisa penal, en tanto otros países instaron a iniciar una investigación, y Corea del Sur emitió citaciones a directivos de VW.

La automotriz alemana suspendió las ventas de todos sus vehículos diésel en Estados Unidos, lo que podría costarle unos 18.000 millones de dólares.

Volkswagen está “totalmente comprometida” a convertir este escándalo en una oportunidad para mejorar y aprender, pues el futuro de la firma depende de ello, dijo, y agregó que VW pagará lo que deba pagar.

“Pueden estar seguros de que no solo corregiremos este asunto (… sino) que pagaremos lo que debamos pagar y seguiremos trabajando muy duro para que nuestra historia con los clientes estadounidenses, nuestros distribuidores, nuestros empleados, sea exitosa”, aseveró.

 Que lo van a tener que corregir es seguro. El tema es a qué costo y cómo repercutirá esto en la imagen de VW, y por ende en sus futuras ventas.

De las opciones que se barajan, una es colocar filtros y otros equipos para reducir los contaminantes a los valores de la normativa. Pero como nada es gratis en la física, hacer eso implicará seguramente reducir alguna prestación del vehículo: o consumirá mas, o tendrá menos aceleración…y habrá que ver si los consumidores están dispuestos a resignar prestaciones en pos del medio ambiente. Este es el otro ángulo de análisis que se suele escapar. Mas allá de todo, el consumidor, está dispuesto a resignar confort (entendido como prestaciones del vehículo) para mejorar el medio ambiente?

 

Finalmente, un punto que tampoco he visto adecuadamente tratado es que todo el asunto de las emisiones se refiere SOLO a los contaminantes en el uso del vehículo. Nada se dice de los impactos ambientales que se producen en toda la cadena productiva. Como se sabe, siendo una industria global, un vehículo está compuesto de miles de piezas y subconjuntos, que se fabrican en una diversidad de proveedoes por todo el globo. La caja de cambios quizá se hace en méxico, y luego se traslada a Argentina donde se ensambla. Y por supuesto el proveedor de méxico tiene a su vez una red de proveedores, con electrónica que viene de China, etc. etc. No hay que olvidar que toda esta normativa obligatoria no contempla estos impactos. El análisis de ciclo de vida, del cual ya hemos hablado acá, es la herramienta adecuada para ello. Pero aún no hay normativa obligatoria para exigir a los fabricantes que realicen estos estudios.

Como se ve, es un buen caso para seguirlo y analizar sus múltiples derivaciones.

Agencias AFP, AP, Reuters

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